Cuidar prendas de lana

Cómo cuidar prendas de lana para que se mantengan bien durante más tiempo

La lana es uno de esos tejidos que apetece recuperar cada año cuando bajan las temperaturas. Es cálida, agradable y, si se cuida bien, puede acompañarnos durante muchas temporadas. El problema es que también suele generar algunas dudas: ¿cómo lavar prendas de lana?, ¿se pueden meter en la lavadora?, ¿qué hacemos cuando aparecen bolitas?, ¿cómo debemos guardar un jersey?

Cuidar la ropa de lana no tiene por qué ser complicado. Más que necesitar muchos productos o tratamientos específicos, requiere cierta delicadeza y prestar atención a pequeños gestos: lavar solo cuando sea necesario, respetar la etiqueta de cada prenda, evitar temperaturas altas y guardar el punto de forma que no pierda su forma.

En Beatriz Furest, la lana forma parte de una colección de prendas pensadas para durar y acompañar distintos momentos del día. Dentro de la selección de jerséis y cárdigans de mujer encontramos diseños en lana merino que, con unos cuidados sencillos, pueden mantenerse temporada tras temporada.

Cómo lavar prendas de lana sin estropearlas

La primera regla antes de lavar cualquier jersey es bastante sencilla: mirar la etiqueta. Aunque hablemos de lana en todos los casos, la composición, el tejido o la confección pueden hacer que dos prendas necesiten cuidados diferentes.

Además, la lana no necesita pasar por la lavadora después de cada uso. Airear la prenda durante unas horas puede ser suficiente muchas veces antes de volver a guardarla. La propia fibra de lana presenta resistencia natural a los olores, por lo que suele necesitar menos lavados que otras prendas de uso cotidiano.

Cuando sí toca lavar, conviene hacerlo con suavidad. Para un lavado a mano puedes seguir estos pasos:

Llena un recipiente con agua fría o templada y añade una pequeña cantidad de detergente específico para lana. Introduce la prenda sin frotarla ni retorcerla y déjala unos minutos en remojo. Después, aclárala con cuidado y elimina el exceso de agua presionando suavemente, nunca retorciendo el tejido. Finalmente, colócala en horizontal sobre una toalla limpia y deja que se seque alejada de una fuente directa de calor.

Es un método especialmente recomendable cuando queremos tener mayor control sobre el lavado de un jersey delicado. Woolmark también aconseja utilizar agua templada, detergente adecuado para lana y un secado en horizontal para las prendas de punto.

¿Se puede lavar la ropa de lana en la lavadora?

Sí, lavar ropa de lana en lavadora es posible en muchas prendas, pero únicamente cuando su etiqueta lo permita.

Si aparece indicado el lavado a máquina, utiliza el programa específico para lana. En ausencia de este programa, algunas prendas admiten un ciclo delicado con agua fría, siempre siguiendo las indicaciones del fabricante. También es recomendable lavar el jersey del revés y utilizar detergente para lana.

Lo que conviene evitar es elegir un programa convencional simplemente porque tenemos poco tiempo. El movimiento intenso del tambor, combinado con temperaturas inadecuadas, puede afectar a las fibras y modificar tanto el tamaño como la forma de la prenda.

Y con la secadora ocurre algo parecido: no debemos utilizarla salvo que la etiqueta indique expresamente que está permitida. Para un jersey de punto, el secado en horizontal suele ser la opción más segura.

Cómo secar un jersey de lana para que no pierda su forma

El lavado recibe casi toda la atención, pero el secado es igual de importante.

Una prenda de punto mojada pesa bastante más que seca. Si colocamos un jersey húmedo en una percha, ese peso puede hacer que se alargue o que los hombros pierdan su forma. Por eso es preferible extenderlo en horizontal.

Antes, puedes colocarlo sobre una toalla y presionar suavemente para retirar parte de la humedad. No lo retuerzas como harías con otro tejido. Después, déjalo secar extendido, intentando recuperar con las manos su forma original.

Este cuidado resulta especialmente interesante en prendas de lana merino, como el jersey Brody de Beatriz Furest, confeccionado en lana merino extrafina y diseñado con cuello polo, manga larga y fit regular.

Cómo evitar las bolitas en los jerséis de lana

Las famosas bolitas tienen nombre: pilling. Su aparición está relacionada principalmente con el roce que se produce durante el uso. Por eso suelen verse antes en zonas como las mangas, los laterales, las axilas o los codos. No significa necesariamente que el jersey sea de mala calidad; el propio movimiento de las fibras puede hacer que aparezcan con el tiempo.

Para reducirlas, intenta evitar el roce continuo con superficies ásperas o incluso con determinados bolsos y prendas exteriores. También ayuda lavar los jerséis del revés y no abusar del suavizante, ya que una cantidad excesiva puede favorecer el desplazamiento de las fibras hacia la superficie.

Esto cobra especial importancia en prendas que queremos utilizar año tras año. Un diseño de lana sencillo y versátil, como el Laky, merece pequeños cuidados después de cada temporada para conservar mejor tanto el tejido como su silueta. El modelo está confeccionado en lana merino extrafina y presenta un corte ancho, ligeramente oversize, pensado para llevar también sobre camisas o camisetas.

Cómo quitar las bolitas de la ropa de lana

¿Y si las bolitas ya han aparecido? No hace falta dar el jersey por perdido.

Cuando son pocas pueden retirarse cuidadosamente con la mano. Si hay más, existen peines específicos para lana y máquinas quitapelusas diseñadas para trabajar sobre la superficie del tejido. Lo importante es hacerlo con delicadeza, sin tirar de las fibras ni pasar repetidamente por el mismo punto. Woolmark contempla tanto el uso cuidadoso de un peine como los quitapelusas específicos para eliminar el pilling.

Es mejor dedicar unos minutos a este mantenimiento de vez en cuando que esperar a que la superficie esté completamente cubierta. Así también evitamos tener que ejercer demasiada presión sobre el tejido.

La lana merino también necesita cuidados

Dentro de la ropa de lana merino, el tacto y la ligereza son dos de sus características más apreciadas. Pero que una fibra sea resistente no significa que debamos tratarla como cualquier camiseta de algodón.

Las mismas pautas siguen siendo válidas: respetar siempre la etiqueta, espaciar los lavados, evitar temperaturas elevadas y secar adecuadamente.

En la colección de Beatriz Furest encontramos distintas interpretaciones de este tipo de punto. Además del Brody, los modelos Laky ofrecen una forma diferente de incorporar la lana al armario cotidiano y permiten combinar el punto con otras prendas mediante capas. La colección actual de jerséis y cárdigans incluye diferentes versiones del modelo Laky.

Cómo guardar las prendas de lana

Cuando termina la temporada, tampoco conviene meter los jerséis directamente en una caja y olvidarnos de ellos hasta el siguiente invierno.

Lo ideal es guardarlos limpios y completamente secos. Las manchas de comida o los restos de aceites corporales pueden atraer polillas durante periodos largos de almacenamiento. Woolmark recomienda guardar las prendas limpias en bolsas o recipientes cerrados cuando vayan a pasar bastante tiempo sin utilizarse.

Los jerséis y cárdigans de punto se conservan mejor doblados que colgados. Así evitamos que el peso de la propia prenda termine deformando los hombros o alargando el tejido.

También merece la pena no comprimir demasiado el cajón. La lana agradece tener espacio y, cuando vuelve el frío, sacar una prenda bien doblada y lista para utilizar es muy diferente a encontrarnos un jersey completamente deformado después de varios meses.

Preguntas frecuentes sobre el cuidado de la ropa de lana

¿Cada cuánto hay que lavar un jersey de lana?

No es necesario lavar un jersey después de cada uso. Si no tiene manchas ni olores, muchas veces basta con dejarlo airear antes de guardarlo. Espaciar los lavados también reduce el desgaste producido por el propio proceso de limpieza.

¿A qué temperatura se lava la ropa de lana?

Depende siempre de lo indicado en la etiqueta. Cuando la prenda permite lavado doméstico, se suelen utilizar agua fría o templada y programas específicos para lana o prendas delicadas. Las temperaturas altas deben evitarse salvo que las instrucciones de la prenda indiquen lo contrario.

¿Por qué salen bolitas en los jerséis?

Las bolitas aparecen principalmente por el roce de las fibras durante el uso. Son habituales en zonas como mangas, axilas, codos o laterales. El fenómeno puede darse en prendas de lana y no implica por sí solo que la prenda sea de mala calidad.

¿Es mejor guardar los jerséis doblados o colgados?

En el caso de las prendas de punto, normalmente es mejor guardarlas dobladas. Una percha puede acabar deformando los hombros o alargando el jersey debido a su propio peso.

¿Cómo conseguir que una prenda de lana dure más?

Lavarla únicamente cuando lo necesite, seguir siempre su etiqueta de cuidado, secarla correctamente, reducir los roces innecesarios y guardarla limpia y doblada son pequeños hábitos que ayudan a conservarla durante más tiempo. Y precisamente ahí está el valor de una buena prenda de lana: poder recuperarla cada temporada y seguir encontrándole un lugar en el armario.

 

Back to blog